martes, 7 de mayo de 2013

Pesadillas que se vuelven realidad

Hace un mes, en la entrada Volver a (no) soñar tuve una pesadilla en la que veía morir a mi pastora alemana.

Ayer se hizo realidad.

Esta casa se ha vuelto triste y vacía de repente. Las personas que habitan en ella llevan algo más que el dolor de una pérdida.

Sé que estás en el cielo, todos los perros van allá.
Te echaremos de menos pequeña.

6 comentarios:

  1. Supongo que hay que saber aceptar la pérdida tanto de un animal como de una persona. Ánimo :)

    ResponderEliminar
  2. Lo siento!
    Ya sabes que el tiempo es el único que hará que la pérdida sea más llevadera, mucho ánimo!

    ResponderEliminar
  3. Tristes noticias. Lo siento mucho. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Lamento su perdida. Sin duda es un golpe duro perder a un amigo peludo, lo sé. Mucho ánimo

    ResponderEliminar
  5. Sabes lo bueno? Que siempre la llevarás en el corazón.
    Sé lo que es perder a un animal, y créeme, siempre le recordarás.

    ResponderEliminar
  6. Hola, hace cosa de un mes mi gata, la que llevaba conmigo 15 años, la que se enfadó conmigo cuando rompí con mi ex de 5 años, la que le hacía la pelota a mi madre para que le diera de comer, la que venía siempre que la llamaba, la que cuando tuve 40 de fiebre no se separó de mi cama en un día entero se me murió. Es increíble que pudiera querer a un bicho tan pequeño tanto, pero el amor es lo que tiene, es inexplicable.

    Entiendo como te sientes y por eso te digo que lo siento, lo siento muchísimo y que al final hay que quedarse con lo bueno, que son los maravillosos ratos que pasasteis juntos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar